El futuro del agua del Maule exige responsabilidad, acuerdos y visión de largo plazo
La Junta de Vigilancia del Río Maule lidera proceso de coordinación técnica para resguardar la operación del Embalse Laguna del Maule frente a escenarios de cambio climático y variabilidad hídrica.
El desarrollo agrícola, energético y territorial de la región del Maule ha sido posible mediante una gestión del agua basada en acuerdos y coordinación entre distintos usos. En esa línea, y tras la reciente renovación por 10 años del convenio de ahorro, hoy los esfuerzos se concentran en el Embalse Laguna del Maule, infraestructura clave para asegurar el riego de miles de agricultores y, al mismo tiempo, apoyar la generación hidroeléctrica.
Para ello existen desafíos, como el cambio climático, la variabilidad de las precipitaciones y las crecientes exigencias sobre el recurso hídrico obligan a revisar la forma en que se operan los sistemas de regulación.
En este contexto, la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) ha desarrollado un análisis técnico que proyecta el comportamiento la disponibilidad en la sub cuenca del Embalse Laguna del Maule bajo distintos escenarios de extracción y condiciones climáticas, con el objetivo de anticipar cómo las decisiones actuales podrían impactar la disponibilidad de agua en los próximos años, declarando un importante Riesgo para la Seguridad Hidrica en nuestra cuenca
Frente a este desafío, la Junta de Vigilancia del Río Maule, JVRM, ha asumido un rol activo y responsable. Desde enero de este año, su Directorio ha impulsado un proceso de coordinación institucional con la Dirección de Obras Hidráulicas y la empresa ENEL, con el objetivo de abordar de manera conjunta la operación del embalse, considerando la disponibilidad actual y los escenarios proyectados.
Este trabajo no responde a una reacción puntual, sino a la convicción de construir, sobre bases técnicas y mediante el diálogo institucional, una propuesta que resguarde el interés de toda la cuenca.
El presidente de la JVRM, Juan Pablo Herrera, comentó que “el Maule ha demostrado históricamente que es posible compatibilizar los distintos usos del agua cuando existe voluntad de diálogo y acuerdos. Hoy enfrentamos un escenario más complejo, pero también tenemos la experiencia y las capacidades para abordarlo con responsabilidad. Nuestro foco está en asegurar el equilibrio del embalse, resguardando tanto el riego como la generación, pero siempre pensando en el futuro de la cuenca y de quienes dependen de ella”.
Desde la Junta de Vigilancia del Río Maule se enfatiza que los grandes desafíos del agua deben abordarse con responsabilidad institucional, diálogo técnico y visión de largo plazo. “La Laguna del Maule ha sido, durante décadas, una garantía para el riego de la cuenca. Cuidar su equilibrio y proyectar su operación hacia el futuro es una tarea compartida”, puntualiza el Presidente de la JVRM, quien además reafirma el compromiso de seguir trabajando con responsabilidad, entendiendo que proteger el agua del Maule es proteger el f










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