JVRLongaví aborda operación del Embalse Bullileo y medidas de prevención ante eventuales crecidas
Reunión con vecinos permitió explicar el funcionamiento del embalse, protocolos de seguridad y canales de comunicación ante situaciones de riesgo.
La Junta de Vigilancia del Río Longaví y sus Afluentes (JVRLongaví) participó en una reunión con vecinos y representantes territoriales, instancia en la que se abordaron inquietudes relacionadas con la operación del Embalse Bullileo, el comportamiento del río Longaví y las medidas de prevención frente a eventuales crecidas.
Durante el encuentro, la organización realizó una presentación sobre el funcionamiento de la infraestructura, explicando que los protocolos de manejo dependen de la fase en que se encuentra el Embalse. Durante los períodos de menor almacenamiento se desarrollan las labores de mantención anual, mientras que posteriormente se inicia el proceso de llenado y, cuando las condiciones lo requieren, la regulación mediante desembalses controlados.
Se explicó que el proceso de llenado del Embalse Bullileo comenzó el 9 de abril, considerando distintos indicadores de seguimiento operativo, hidrológico y de seguridad.
Protocolos y comunicación
La JVRL informó que cuenta con un Plan de Emergencia, entregado a los organismos competentes, además de protocolos de seguridad actualizados y mecanismos de comunicación para enfrentar eventuales situaciones de emergencia.
Entre los canales disponibles se encuentran comunicación telefónica y celular, teléfono satelital y presencia de personal en terreno. A nivel externo, existe coordinación con usuarios, Carabineros (Retén Bullileo), los municipios de Parral, Retiro y Longaví y los Comités de Gestión del Riesgo de Desastres (COGRID).
Asimismo, la organización mantiene una política de información pública mediante comunicados, boletines e informativos sobre la situación de la cuenca y la operación del embalse.
Vecinos plantean fortalecer la prevención
Durante la reunión, los vecinos valoraron la instancia de información, pero manifestaron la necesidad de fortalecer la coordinación preventiva entre los distintos organismos y las comunidades.
Entre las propuestas planteadas estuvo retomar el trabajo para identificar zonas de riesgo, zonas seguras y vías de evacuación, además de contar con catastros actualizados de las personas que eventualmente pudieran verse afectadas por una crecida. También se planteó la importancia de avanzar en una gestión preventiva desde los municipios y no solamente actuar una vez ocurrida una emergencia.
Respecto de eventuales intervenciones en el cauce, se señaló que la denominada “limpieza del río” debe ser analizada técnicamente, considerando el comportamiento natural del cauce y las funciones que puede cumplir la vegetación. Las obras o intervenciones de mayor envergadura deben ser abordadas con los organismos públicos competentes.
Experiencia y coordinación
El presidente de la JVRL, Máximo Correa, valoró la reunión y destacó la experiencia existente en la operación del Embalse Bullileo, diciendo que “estamos preocupados todos los días del embalse. Tengan confianza de que quien maneja esto tiene años de experiencia”.
Por su parte, Héctor Tapia, presidente de la Junta de Vigilancia N°72, destacó la claridad de la información entregada, diciendo que “la impresión es que la JVRL está muy bien, con información técnica que nos dejó muy claras las funciones que ellos tienen”.
El dirigente señaló que una de las principales inquietudes de los vecinos está relacionada con los momentos en que se realizan desembalses para mantener condiciones de seguridad en el embalse, los que se determinan considerando las condiciones meteorológicas e hidrológicas.
Finalmente, la JVRLongaví reiteró su disposición a mantener una comunicación permanente con los usuarios y comunidades, destacando que la prevención y seguridad requieren del trabajo coordinado entre la organización, autoridades, organismos de emergencia y las comunidades del territorio.












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